lunes, 31 de julio de 2017

VESTIDO PARA TI



No tengo sombra ni recorrido.
Ni tengo ningún otro traje
que me vista de ti en la noche.
Sólo las palmas de las manos.
Sólo etiquetas niñas al umbral de la sed.
Me visto de ceniza y me desviste el aire
de algunos compromisos,
la incertidumbre del sollozo que nos acuna,
el latido en los gestos y los labios,
la complaciente fuga y el grito y el encuentro.
No, no tengo ningún otro traje que me cubra.
Éste criminal que bebe su última sentencia,
zurce como aprendiz onírico, mis heridas:
los rotos de la voz al final de las nubes,
los besos y la luz de un sol radiante,
las huellas de la planta del pie sobre el asfalto.
Una imaginación o una realidad en la cama,
o vete tú a saber que o cuando.
En la brisa de la tragedia,
que nos desviste la memoria;
no soy capaz de abrir los labios
que han de llenar con la voz las palabras,
ni el misterio que huela a guardería.
Ante ti estoy desnudo. Sólo todas las tardes,
siempre como tú me soñabas.

domingo, 30 de julio de 2017

POEMAS PARA CREAR ESCUELA VIII Gloria Díez



Vuelvo a sentirme afortunado. Vuelvo a sentirme feliz al encontrar y recibir como regalo para este blog, un magnífico poema de una magnifica poeta: Gloria Díez

Según reza la historia y el poema para crear escuela CÓMICOS de Gloria Díez, donde nos cuenta: “que vale tu cabeza el precio que quieras asignarle” mi reflexión, de vueltas y revueltas, vacía de pelo y pensamiento, es sobre todo que, la mía vale solo para perderse y encontrarse en la amistad que ella me ofreció siempre. Y no por ello, - tú lo sabes- te voy a regalar, si no te lo merecieses, ningún halago. Equivocación, sí. Viendo lo que veo del mundo, equivocación por mí parte, igual que la de aquellas madres de antes, que nunca le dijeron a sus hijas, - que guapa eres.

Y sí, podría hablar de ella, y de mí, y de todo lo vivido o no vivido juntos, pero no, que va, esa no es la cuestión; la cuestión, el tema, el caso, el asunto, la chicha, lo enjundiosamente jugoso, es su poema donde, es tan importante lo que se transparenta de lo no escrito, como aquello que nos deja ver.

Vale, entiendo, vuelvo a oscurecer la realidad de lo que pienso, pero es que mi cabeza va tan deprisa que, en ocasiones, no consigo retenerla. ¿Que qué quiero decir con esto? Que en mi manera de entender la poesía, por supuesto es una verdad sin fisuras que los versos y las palabras bonitas quedan muy bien sobre los papeles, pero traspasar esos papeles y llegar a ser capaz de arañar o cosquillear el alma del lector con todo aquello que nos dice sin estar escrito, eso es lo que hoy entiendo como poesía para mañana, como poemas para crear escuela, como lo hace Gloria Díez en su poema “CÓMICOS” el cual, podéis encontrar dentro de su libro Dominio de la noche. Lo no escrito es la reflexión a la que nos lleva ese amor del que nos habla, de ese amor que “es maroma de sal” o mar o su “agua que refluye” “siempre traicionera”.

Gloría Díez se vale del armazón paralelístico, sí, ese que se fundamenta en la repetición de una misma estructura sintáctica, y semántica, ese que con sólo algunas pequeñas variaciones de palabras o grupos de palabras dan forma a un sentido propio, un sentido capaz de subrayar y enfatizar emotivamente a los ojos del lector los rasgos que desea destacar, pero sobre todo, y ahí radica su fuerza, los que se quedan en el intermedio: esas palomitas, la Coca Cola, los paseos a la nevera, los que sin estar crean estos versos para mañana.

Gloria Díez es periodista y escritora, por supuesto, pero sobre todo es poeta. Sí, sí, sobre todo es poeta. Poeta que estudió periodismo y que ha trabajado, tanto para la televisión, como para la prensa escrita. Periodista que en su larga trayectoria, a entrevistado, a personalidades tan importantes como: Jorge Luis Borges, Mick Jagger, Adolfo Suárez, Doris Lessing; y por supuesto, al que yo considero el más importante: a mí. Es redactor jefe de la revista A vivir, y mantiene  en  Facebook una página de información literaria: La Hormiga Blanca.
Su primer libro se titula "Mujer de aire, mujer de agua", publicado por la colección Adonais. Otros títulos de su autoría son "Inocente ceniza" y "Dominio de la Noche". Título al que pertenece el poema que me regala.

Gloria. Hoy que se mueve el mundo, sobre todo, por esas delicadas hebras de acero del interés. ¿Qué argumentos nos propondrías para que este u otros mundos leyesen tu poema?

Mi querido Maxi: El mundo siempre se ha movido por esas hebras, las hebras de acero de interés, y eso desde Caín y Abel, si es que existieron y no son un prototipo. 

Que el mundo lea mi obra no "es" mi trabajo. Me explico: yo debo llegar tan lejos como me sea posible con mi escritura. Y eso pasa por vivir, escribir y tratar de entender cómo funciona esta "cosa" que llamamos mudo. 

Naturalmente, haré lo posible porque mis textos puedan ser leídos. Las estructuras de poder están cambiando, el editor ya no es el señor de horca y cuchillo que era, Internet ofrece nuevas posibilidades y también plantea nuevos riesgos. 

Como no hay nada nuevo bajo el sol, en el pasado, muchos grupos de poesía crearon sus propios sellos editoriales, o publicaron sus poemas en formatos mínimos, como las plaquettes. No somos los primeros en enfrentarse al problema. Hay soluciones, pero requieren esfuerzo. No vendrá un "salvador" a llamar a tu puerta. ¿Te recuerdo a Pessoa? No publicó más que un libro en vida. Yo ya he publicado dos de poesía. ¿De qué me voy a quejar? El mundo leerá mi poema, o no. Soy una voz en un coro, no me siento única. 


CÓMICOS

Si digo que eres libre,
estoy diciendo, sólo,
que vale tu cabeza
exactamente el precio
que quieras asignarle.

Ya que el arte te obliga
a creer en las reglas,
¿no aceptaras a Colombina
con su traje de farsa,
Pierrot farsante?

Si digo que el amor
es maroma de sal
que te encadena
el corazón al propio corazón,
estoy diciendo, sólo,
que el agua que refluye
es siempre traicionera.

Si te digo que estoy
desconcertada,
estoy diciendo, solo,
que no encuentro ni un clavo
-la comedia acabada-
donde colgar mi máscara.

lunes, 24 de julio de 2017

Consonancias del silencio



Solo en este momento de elegir
cierro y me derrito polvo de tantas ausencias:
la doble cara del árbol ante la puerta solo.

Déjame penetrar en tu silencio.
Déjame buscarte en el dintel desmemoriado
de todas estas cenizas de ausencia
que nos envuelven siempre, siempre.
Déjame acercar al beso todo su relámpago.

Aquí donde duerme la luna
su llamarada o su llanto de infancias,
hay puertas transparentes
que se cierran al abrazo veloz del olvido:

¡como si Dios nunca estuviese dentro!

                        De:  Consonancias de la voz

martes, 18 de julio de 2017

Reseña a UN CUÁNTICO ALETEO EN LA BOCA




Vamos a ver si nos aclaramos o seguimos y seguimos ciscándonos con los peldaños de una historia y otra historia, siempre lateral y contundente pétalo de las formas antiguas en las que, con tanta comodidad, nos desenvolvemos. 

Particularmente, después de haber vivido en un segundo sin ascensor, a mí me da lo mismo sobrevivir o no al cielo de los inocentes acusados o al infierno de los tíos o las tías buenas; mis dedos, de sobra saben cómo han de moverse entre tus mariposas, como han de dibujar tus constelaciones, como han de morir para vivir entre tus dedos. 

Y puesto que sucede ahora, lo mismo que sucedió siempre. Y puesto que vuelvo a no estar dentro; ni al lado ni cerca ni nunca de la burbuja de tu consciencia o inconsciencia; me voy a dar un baño lejos de las multitudes, alrededor de tus miradas. 

Expuesto lo cual, ya os puedo decir que: UN CUÁNTICO ALETEO EN LA BOCA vino a ser todas y cada una de las pretensiones posibles o imposibles que acercan, sin ser fácil, ya lo advierto, la locura o realidad estacionada en mí cabeza, mientras, espero que te cambies de calzado para ir, en la tarde, a pasear. Y parece, ¡mira tú por donde!, a mí no me sorprende, pero así se escribe, que se ha convertido en toda una renovación y revolución de dichos y redichos, de luces y de sombras, de veintinueve segundos, de cinco en cinco mundos que lo van dando forma, hasta conseguir así, alcanzar esas veintinueve distancias tratables o intratables de las que está compuesto, de las que se habla: o bien bien, o mal mal y se escriben tesis. 

Bueno. Vale. Digamos que para la comida rápida, la que hoy está de moda, es complicado digerir. Que me importa poco ser, o no ser mortal o inmortal. Que cuando se lee por primera vez, solo se raspa la superficie de su verso, distinto, contundente, fuera de los recorridos habituales, ya lo digo, tan distinto a todo lo que hasta hoy estáis o no acostumbrados, que acaso, antes de ir al curro, no os de tiempo para hacer la digestión. ¿Y sabéis qué? Lo bueno de no esperar nunca nada, es que no se tiene que dar a nadie explicaciones, que todo fluye hasta tropezar con la historia, aunque, esta, venga de forma natural, de cinco en cinco segundos hasta completar veintinueve complicaciones. 

Para que no os pille desprevenidos, ya os lo suelto aquí, a plena luz, a instante y fuerza, a palabrajos cara a cara, UN CUÁNTICO ALETEO EN LA BOCA, poéticamente ha llegado para cambiar unas cuantas cosas, unas cuantas formas oxidadas de cantar y contar las cosas.