lunes, 7 de noviembre de 2011

VUELOS DE LA MEMORIA





Este día y otros días que nunca se detienen,
ni desvisten al beso o a la noche o al recorrido
de mi mano entre tus muslos y el mundo,
allá por donde van descabellados
como si no doliese nada,
roza sin querer el horizonte de las cosas.

En el escaparate de los días
se pueden mirar los tres maniquíes
que representan mis edades.

El día a día pasa vuelo de la memoria.
Mira, fíjate, nunca pierde la compostura.
Finge un orgasmo por segundo
y si es preciso inventa cada dos:
todo un color trágico, una enmienda,
un parlamento o su perfume,
algo así como la lengua que vuela
y tensa el puente de tus labios.
¿Lo sabías, verdad?

El día a día escapa y vuelve
vestido con otro día igual,
igual o parecido.