lunes, 7 de diciembre de 2009

FUGACIDADES




Quiero permanecer en el silencio
de esos días en los que duerme el hombre.
En la pausa profunda y culpable
del vendedor de risas.

De pie, indefenso y ausente
me propongo no abrir la boca,
ni tan siquiera para bostezar.

Observo: como elige un sueño fugacidades,
como lía la luz y se la fuma,
como sale del hueco de una estrella
y cada noche se declara.
En la embestida de los días tontos,
la mitad de los hombres duplican su silencio.

Escúlpeme sobre las cosas
que tengan importancia.
Hazme ese favor.
Que no se noten mis heridas:
grano a grano me puedes cubrir de besos y arena.
Que no me extinga en el tramo con curvas
que trazan los fantasmas del ojo por envidia.
Que flote y me deslice por su brillo.
Que no desaparezca.

Amor, no me destruyas,
no vengas de rutina a consolarme,
abre los siglos a los dioses que nos dan la forma.
Sonámbulos, volvamos sonámbulos de las cenizas.